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La exigencia de vacunación contra el COVID-19 por parte de los empleadores debe ir acompañada de protecciones básicas y adaptaciones para los trabajadores

A worker in a facemask

Durante el primer año de la pandemia, las plantas de empaque de carne, granjas, huertos y bodegas de alimentos se convirtieron en focos de transmisión del virus ya que se requería que los trabajadores esenciales trabajaran durante la pandemia, a pesar de la peligrosa falta de protecciones en los centros de trabajo. Ahora, en la mitad del segundo año de la pandemia, muchos empleadores estadounidenses están empezando a reincorporar al trabajo a los trabajadores no esenciales. Con la aprobación de la FDA de la vacuna de Pfizer para los mayores de 16 años, algunos empleadores también están imponiendo la obligatoriedad de la vacuna como estrategia para reducir la transmisión en el lugar de trabajo.

La Red de Proveedores de Servicios de Salud para Migrantes (MCN por sus siglas en inglés) apoya las exigencias de la vacuna contra el COVID-19. Las vacunas contra el COVID-19 son un método seguro y eficaz para reducir la transmisión de este virus mortal en los lugares de trabajo. Cuando se pone en práctica de manera ética y equitativa, un requisito de vacunación puede proteger la salud de los trabajadores y, al mismo tiempo, respetar sus derechos. Para garantizar la puesta en práctica de la obligación de vacunación de forma ética, los empleadores que estén considerando la posibilidad de imponer una obligación de vacunación deben tener en cuenta lo siguiente:

  • Muchos lugares de trabajo que emplean a refugiados, inmigrantes y trabajadores migrantes todavía carecen de las adaptaciones básicas para reducir la transmisión. Estos esfuerzos deben ser la primera línea de defensa. Las exigencias de vacunación de los empleadores deben ir precedidas de las estrategias básicas pero fundamentales para reducir la transmisión del COVID-19:
    • Estaciones de higiene y lavado de manos;
    • Rediseño de los espacios de trabajo para aumentar a seis pies o más la distancia física entre los trabajadores; 
    • Aumento y mejora de la ventilación; y
    • Políticas efectivas de protección respiratoria acompañadas de la provisión de protección respiratoria, incluyendo mascarillas de alta calidad o respiradores N95.
      • Deben realizarse pruebas de ajuste de los respiradores.
    • Estas estrategias deben evaluarse y ajustarse periódicamente a medida que avanza la situación y nuestra forma de entender la prevención.
        
  • La educación y los recursos sobre las vacunas deben proporcionarse de una forma y en un lenguaje que los trabajadores entiendan. Debe haber material disponible para personas con bajo nivel de alfabetización.
      
  • Deben garantizarse facilidades adicionales para apoyar a los trabajadores en sus esfuerzos por vacunarse.
    • Los empleadores deben proporcionar tiempo libre remunerado para la vacunación y la recuperación.
    • Se recomienda encarecidamente a los empleadores que se asocien con líderes comunitarios de confianza, organizaciones comunitarias o grupos religiosos, además de trabajar directamente con los centros de salud de la comunidad local o departamentos de salud, para incrementar el acceso a las vacunas y garantizar que los trabajadores reciban la información y las respuestas a sus preguntas en el idioma que prefieran y de forma culturalmente competente.
    • Los empleadores deben esforzarse por hacer que las vacunas sean más accesibles proporcionando transporte a los puntos de vacunación, organizando unidades de vacunación in situ o móviles o clínicas de vacunación fuera de horario y/o proporcionando servicios de cuidado de niños.
        
  • Los empleadores deben adaptarse a los trabajadores que no puedan vacunarse por razones médicas o religiosas.
    • Los empleadores deben aplicar estrategias alternativas para estos trabajadores, como la realización de pruebas frecuentes.
        
  • Muchos trabajadores agrícolas han sido vacunados en sus países de origen con vacunas que no están disponibles en Estados Unidos, como Sinovac o AstraZeneca. Los empleadores deben aceptar cualquier vacuna aprobada para uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud, incluso si no está autorizada para su uso en EE.UU. por CDC. Esto está en consonancia con las recomendaciones de CDC vigentes en agosto de 2021. 
      
  • La situación del COVID-19 sigue cambiando rápidamente. Los empleadores deben revisar su exigencia de vacunación y sus estrategias de mitigación con regularidad a medida que cambian las condiciones, y ajustarse según sea necesario. 

 

Obtenga más información sobre las recomendaciones de MCN en relación con la vacuna COVID-19 y los inmigrantes, migrantes y refugiados en nuestras preguntas frecuentes actualizadas periódicamente, disponibles en inglés y español.

 

 

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